Hoy es un día triste. Me he despedido de Criss. Después de algo más de un delicioso año de relación, hoy ha llegado a su final. Mi rubia favorita se tiene que ir de Barcelona por un tiempo indeterminado por motivos personales, y no está segura de cuando volverá. Un auténtico mazazo.

Por otra parte, tengo a una holandesa que entró en contacto conmigo (mejor dicho, yo con ella) vía internet esperando para tomar un café conmigo después de tener que anular tres citas (jueves, viernes y hoy) por motivos ajenos a nuestras voluntades.

Una rubia se va, otra que entra.

Y una semana para verte… sí, tú, cuervo blanco.