Tiempo ha, en alguna parte de este diario intempestivo, dejé un email por si alguien le interesaba contactar conmigo. La verdad, apenas tuvo éxito y yo me olvidé rápido de él… hasta hoy, que ha cobrado vida por sorpresa cuando me ha llegado el aviso de la llegada de un mensaje.

Al parecer se trata de una pareja interesante: hotwife + cuckold. Es decir, una dama ardiente y su marido, encantado de que le ponga los cuernos con otro. Pero con una variante.

Ella adora ser usada de las más variadas maneras, pero no se considera ni “esclava” ni “pasiva”. Él, por su parte, no se considera cornudo y, desde mi modesta opinión, no lo es, pues está al corriente de las aventuras de su esposa. De hecho, en determinados juegos eróticos que tienen, él la “presta” al follador y, a cambio, está presente durante la sesión sexual.

Y eso es lo que me propone. El martes quedaremos para hablar. Al parecer, lleva leído mis desventuras de los últimos dos meses y le gusta lo que ve. Yo, que no puedo evitar sorprenderme, le he sugerido que se contenga hasta tenerme delante, porque tal vez no sea lo que ellos buscan. De hecho, no tengo claro lo que buscan, aunque sospecho un par de alternativas.

Tengo una especie de corazonada, y no es de las buenas. Pero iré, porque si tengo razón, con decir no ya está, y si me equivoco, puede ser muy interesante. Al menos en lo que se refiere a la estructura mental de los dos, que me resulta apasionadamente atractiva.

Y mientras unos quieren entrar, Pandora tiene todos los números para salir. KM sigue en su periplo veraniego por los vastos confines del planeta Tierra y mi adorada Criss continúa disfrutando del goce de ser mami.