La gangbang de ayer me dejó un peculiar sabor de boca. No me disgustó pero tampoco me entusiasmó. Simplemente fue. No estoy satisfecho con la experiencia porque fue todo un pelín tramposo: tuvo lugar en un entorno demasiado familiar y, la verdad, no me acabó de parecer real. Me divertí, por supuesto, pero, sinceramente, sólo recuerdo dos o tres relaciones sexuales que fueran insatisfactorias en los últimos diez años. Vamos, que tengo la buena fortuna de pasarlo bien siempre.

La dama fue fantástica; los caballeros, incluso los desconocidos, geniales y, como ya he dicho, me divertí. Follé, miré, observé, analicé (no va con segundas) y aprendí un poco de todo. Pero la duda primordial no se ha resuelto, así que tendré que probar de nuevo.

Que no tenga prisa alguna por salir de dudas puede ser indicativo de algo.

En fin, que repetiré. A ver si consigo tener una epifanía en un gang bang en el que participe mi adorada Lady GDS… Mmmmm… le pediré consejo a mi Señora de los Pies Fríos, a ver que opina.

Y esta noche… cita con Madame E..

Soy un diablillo simpático, cachondo y, sobretodo, muy afortunado.

Gros bisous,
J.