Kerry quiere presentarme a dos parejas amigas suyas. La primera está formada por “Papi” y “Baby Girl”, la otra por “The Boss” y “Diosa”. Así, a bote pronto, sólo puedo decir que sus apodos me hacen levantar las cejas con un cierto excepticismo, pero intento no sacar conclusiones a partir de poco más que una unión aleatoria de consonantes y vocales.

Ayer estuvimos juntos. Tomamos una cena ligera y charlamos y luego tuvimos una sesión privada algo breve porque ella tenía que madrugar hoy. Pese a la brevedad, fue deliciosa. Empiezo a observar que se está soltando más, una vez superados sus problemas. Incluso ha descartado su deseo absurdo de ajustar cuentas con cierto miserable que conocemos. Mejor así.

Ahora tiene la fantasía de participar en un bukake y en una gang bang. Viniendo de ella me sorprendo un poco. Es como si yo, de repente, quisiera casarme por la iglesia e invitando a toda mi familia.

A ver que pasa.

Gros bisous,
J.