Hoy tengo un cita poco convencional con Anonyma. Después de vernos muy poco últimamente por culpa de las malditas vacaciones escolares, hoy la dama ha pergreñado un plan de lo más insólito. Aprovechando que su hijo tiene una cena con amigos de su clase y que su hija no está en Barcelona, nos veremos después de que el muchacho regrese. Es decir, a las 4 de la mañana, hora harto insólita, pero a la que obligan los hados.

Pero por ella, eso y más.

Todo está planeado, aunque, por supuesto, cuento con que algo se vaya al garete en el momento menos oportuno, por lo que me he armado de toda mi reserva de paz espiritual y me he encomendado a la Diosa Fortuna. Que sea lo que Afrodita quiera.

Gros bisous,
J.