Ya tengo la parte esencial de la fiesta apalabrada. Maman me ha dado un presupuesto que no creo que vaya a usar ni una tercera parte y mon père noir va a intentar conseguir para la parte final del evento la casa donde realizamos la famosa orgía de noviembre. Ahora me falta encontrar las localizaciones para los “entremeses”. Hasta ahora tenía una idea en mente: que cada “entremés” tuviera una localización propia en un rincón exclusivo de la geografía urbana barcelonesa. Pero esto es demasiado complicado y requiere una logística que depende demasiado de la buena suerte y de la buena voluntad de los participantes, y eso se puede resentir por la necesidad de desplazarse de un lugar a otro. Así que nada, todo tendrá lugar en el mismo sitio. Keep it simple, my friend.

Por eso lo voy a simplificar y mantener la esencia. Y he aquí que mon père se vuelve tan vital para mi plan porque necesita la casa de noviembre, sí o sí. Por el momento colabora de buen grado, pero intuyo que tendré que premiarle o incentivarle, y se cómo.

Problemas adicionales.

a) Los invitados. Parte del personal está ocupado con sus vacaciones o con sus hijos, y afinar la agenda para todos va a ser complicado.
b) Por motivos relacionados con los “entremeses”, la fiesta no puede tener lugar ni en martes ni en viernes, ni se pueden usar ni en el vestuario ni en el maquillaje los colores amarillo, verde o violeta, lo que me plantea un gran problema por el cariño que le tengo a cierta planta. Pero para eso creo tener una solución perfecta y garantizada al 20×1000 (que es mejor que el 100%). De paso, ayudaré a un buen amigo.
c) Conseguir que las agendas de tres damas coincidan con la de los de a).
d) Que los preparativos no me acaben estresando.

A ver si de aquí al domingo tengo todo organizado.

Gros bisous,
J.