He hablado con la primera de las dos damas recomendadas por Kerry. Se define como “libre, alegre, amante del sexo y de los tatuajes y los piercings, bisexual acérrima y exhibicionista”. Está orgullosa de su culo, de su tipazo (sus palabras) y de su capacidad para explorar.

A la hora de proponerle quedar para tomar un café y conocernos en persona ha comenzado a divagar y mostrarse un tanto imprecisa, lo que ha provocado de inmediato que mi interés bajara, lo que ha motivado que la dama empezara a sugerir posibilidades para tomar un café con la cadencia de tiro de una ametralladora pero sin llegar mencionar un día. Me he despedido de ella con “cuando sepas que día te va bien, avisa”, mientras comprovaba de reojo el número de teléfono de la otra.

Si se espabila y quiere algo, ya sabe dónde encontrarme.

Esta tarde, Anonyma y yo realizaremos sendas escapadas para encontrarnos un ratito. Ejemplo de “si se quiere, se puede”. Y punto.

Grous bisous,