Si antes lo digo… Me voy a tener que sacar horas de la manga, porque voy a tener una visita este fin de semana: una dama francesa. Como tiene referencias inmejorables, debo darle prioridad, con lo que tendré que compaginar mis labores como anfitrión con mi encuentro con Anonyma, la fiesta de Kerry y con Lady C, que quiere mimitos.

Al cuerno mi calma y mi tranquilidad. Yo, que pensaba que iba a poder gestionarlo todo sin esfuerzo, me encuentro con esto. Pues nada, a grandes males grandes remedios y enormes orgasmos. Me va a faltar semen para tantas corridas (¡¡¡Dios, cómo me gusto cuando me pongo sensible y me sale la vena poética, joder!!!).

Lady C tendrá sus mimitos esta tarde. Nada de retrasar las cosas. Me apetece ponerla a cuatro aptas y darle hasta que le borre la raya del culo. Así de claro.

Kerry… cuando la dama disponga, tendrá su fiesta. Espero que no sea el viernes. Tenga una intuición y, además, planes alternativos para la mañana siguiente con Anonyma y quiero ir prístino y perfecto. O lo más parecido posible a eso.

Anonyma. Lo dicho, habemus planes. Si se confirman las intenciones de cierto familiar suyo y eso le deja libertad de maniobra, la dama y yo nos vamos a dar un repaso matinal que va a dejar a Sodoma y Gomorra al nivel del betún. Si los planes fiesteros de Kerry son para la noche del sábado, tendré la tarde para reponerme. O algo así.

La dama francesa. Llamemosla Madame Millet (oh, las lecturas comunes, los vicios gemelos). Llega el viernes por la mañana, así que espero que podré estar por ella, salvo por la mañana del sábado y lo que Kerry requiera.

¿Parece fácil, verdad?

Gros bisous,
J.