Por partes.

No he disipado demasiadas dudas sobre Anonyma, pero con lo que se me basta y no necesito más porque, fuera de ella, todo lo demás es secundario. Prefiero mantenerlo todo simple y sencillo.

Hemos hablado sobre el fin de semana que queremos pasar juntos. Será la semana siguiente a la que viene. Ella tiene un compromiso esta semana y yo otro la semana que viene en París. Ella quiere sorprenderme y no me revelará el lugar de destino hasta el mismo momento de la partida. Yo, a cambio, le voy a preparar otro fin de semana misterioso. Tengo el 90% listo.

Hoy hemos follado sin prisas, con ternura, como dos amantes, con la lujuria dominada por el sentimiento. No es ni mejor ni peor que otras ocasiones y otras mujeres, es, simplemente, lo que nos apetece ahora. La ternura no excluye los azotes en las nalgas ni los arañazos cuando la pasión se desata. Es otra manera de expresar deseo. Si primero nos ha apetecido follar con caricias y ternura y luego más físicamente, más a nivel de la carne y de la piel, sólo son dos momentos de un todo. El coño es el mismo antes y después. La polla vibra con la misma intensidad. El arañazo en mi tripa también.

Maman llegará mañana para hacerme una visita fugaz. Se preocupa por mí y necesita asegurarse de que estoy bien. De paso, quiere hacer un par de comprobaciones sur le champ para asegurarse de que algo que tiene en mente es factible. Yo me tomaré unas horas libres del trabajo para aprovecharlos con ella y así estar todo el tiempo posible a su lado.

Gros bisous,
J.