El sábado por la noche tuve una pesadilla espantosa que me hizo despertar llorando, el rostro congestionado y problemas para poder respirar. Había soñado que estaba con mi Dama de los Pies Fríos y que me llamaba mon Père Noir para decirme que Maman había muerto. Esas palabras provocaron un latigazo en mí y me desperté al momento. Las enfermeras estuvieron a punto de sedarme por lo nervioso que me puse.

No le mencioné el sueño a ella cuando hablamos ayer domingo. No tenía intención y tampoco tuve la oportunidad. Ella me propuso un plan alternativo para nuestras fiestas y me quedé maravillado y en la gloria.

Y ahora, paso a otra cosa completamente diferente.

Nunca me ha preocupado ni me he obsesionado por tener el control total de mi vida. Es una fantasía imposible. La dejo fluir, intentando que los aspectos más interesantes o necesarios no se me escapen.

Pero llevo unos días sintiendo que no juego el Juego, sino que él me juega. Y al notar que, simplemente, me noto manipulado, me llena de una rabia infinita al verme arrastrado a parajes demasiado conocidos para mi gusto y que no esperaba que mis pie tornaran a hollar jamás. Por eso he decidido reirme del Juego y congelarlo todo. Ahora mismo considero que tengo mi agenda casi completa, salvo el par de huecos de reserva que tengo para “emergencias”. Todo lo demás está congelado. A ver que tal resiste el Juego el frío.

Finalmente.

He charlado con Anonyma y con Lady P, la parte femenina germanosueca de la pareja de ayer. De repente, he tenido sendas ideas geniales con las dos. Curiosamente, ninguna de las dos es bisexual. Ni bicuriosa. Por primera vez en muchos meses no hay mujeres bis en mi vida oscura (Maman es pansexual, no cuenta; N. tiene su lado bi de vacaciones, y Kerry anda indefinida, así que nada de nada).

Hablando de bis. JP se ha instalado definitivamente… en París. Merde. Mamonazo está hecho el muy… Estoy pensando en volverme a instalar en París, lo digo en serio.

Gros bisous,
J.