Lady Desconocida ha tenido la virtud de reconvertir el día en algo agradable y bueno. Hemos hablado y hablado y hablado hasta quedarnos casi sin aliento, en un continuo intercambio de información en el que hemos tocado todos los temas… menos el sexual. Ese hoy no tocaba. He tenido el privilegio, tantas veces repetido con damas excepcionales como ella, de asomarme un poco a su interior, y me ha encantado, porque ha sido unos momentos muy buenos de franca y simple charla, como cuando mi Dama de los Pies Fríos y yo hablamos de todo, cerveza mediante o sin ella, antes de lanzarnos los dos a los brazos de nuestro vicio…

Hemos dado un corto paseo, en el que hemos abordado el tema de futuros encuentros y nuestra visión de las relaciones y el sexo. Clarificadas nuestras expectativas y nuestros respectivos estados, sólo queda enhebrar la fina aguja con la que se escriben nuestras respectivas agendas, porque el deseo se ha manifestado entre los dos y no creo que admita demasiados retrasos.

Estoy entusiasmado y ello me hace ser parco en palabras, para no desbordarme.

Gros bisous,
J.