Después del gang, se montó una pequeña velada para unos pocos. Así nos quedamos en el local en torno a una docena de los que habíamos participado en el gang. La pareja se mostró muy animada y hablaron ambos por los codos, lo que mejoró mi opinión de ellos, pues, durante el gang,se limitaron a observar de lejos la acción de las salas y a tener sexo entre ellos, sin buscar ni aceptar contactos con otros…

De las dos mujeres, se quedó una que se había montado su propia fiesta con varios hombres. Charlamos mucho todos, y ella y yo terminamos, en uno de los múltiples cambios de sitio, sentados juntos y hablamos todavía más. Tras comer un poco en un restaurante cercano, regresamos al local y allí se produjo una pequeña orgía donde esa dama (a la que llamaré provisionalmente “Lady Desconocida”) y yo follamos e ignoramos al resto (feo, lo admito, pero salió así), aunque un par de veces un par de chicos intentaron sumarse al juego, pero a la dama no le vino de gusto.

Al final terminamos todos en el salón principal, medio desnudos, cansados unos, bebidos otros, fumados unos cuantos, divertidos todos. Frankie tuvo un momento que empañó un poco la velada. Hasta el final todo fue excelente, estoy orgulloso de él, se ha sabido portar, pero, como decía, al final tuvo un pequeño desliz, cuando, tras ver mi interés por Lady Desconocida, me hizo un pequeño resumen de la vida y milagros de la dama, además de añadir que, físicamente, Desconocida es una de las mujeres más normalitas con las que me ha visto follar nunca (normalitas… ya quisieran alguna de los pendones gangbangeros tener la sensualidad, aguante y cuerpazo que tiene la dama). Feo, Frankie, muy feo. Has de ser más discreto y menos capullo.

Por lo demás, una gran velada que disfruté, y que se vio coronada con mi verbena particular de San Juan en compañía de la Dama de los Pies Fríos, que ayer estaba leonina con su melena al viento y más follable y achuchable que nunca. Para comerla, beberla y fumarla…

Gros bisous,
J.