Hoy hay mucho para escribir y poco tiempo para hacerlo, así que si la premura me deja, veremos qué hago.

Lo primero a comentar: A., tras varios años en el olvido, vuelve a mi vida. Para quien no la recuerde o no la conozca (básicamente, hace cuatro años de esto), aquí puede empezar a ponerse al día.

Ayer me llamó, tras tanto tiempo de silencio tácito mútuo para comentarme que, tras divorciarse, se muda a Barcelona por motivos laborales, personales y emocionales. Vamos, repite en sentido inverso el camino que hice yo, in illo tempore.

C’est la vie, je croix.

Vuelve. A. vuelve. Siento un vértigo peculiar, y me preocupa reconocer que sólo recuerdo los buenos momentos pasados a su lado. Y digo que me preocupa porque también los hubo menos buenos y esos no aparecen por mis neuronas. No quiero estar recordando sólo parte de ello y, así,perder mi objetividad.

Bueno. Que venga. Ya se verá que pasa. Por el momento, es una buena noticia.

Gros bisous,
J.