Esta tarde, igual que mi perversora me corrompió, yo haré lo mismo con Anonyma y la voy a envilecer, disfrutando además, para más oprobio. Ella ha recogido el guante y voy a llevar a la práctica mi desafío. Gracias a una advertencia de mi perversora sobre las herramientas con las que llevar a cabo la depravación, he podido contactar con carácter de urgencia con el Señor 1 1 y he podido solucionar la papeleta.

Así que, ya sea esta tarde o esta noche, voy a ser muuuuuuy malo, para disfrute de ambos. A ver si mi Loba se anima también y le toca otro día a ella caer en mis redes oscuras…

Me relamo imaginando a Anonyma bajo los efectos de mi “magia”… Y aún me deleito más pensando en otras opciones…

Gros bisous,
J.