Hoy he conocido al caballero que quiere ayudarme a organizar la fiesta que estoy preparando. Debo reconocer que, tras cerca de una hora de conversación, no he sacado una buena impresión de él. A medida que hablábamos un sexto sentido se me ha activado y he acabado sintiendo la urgente necesidad de marcharme del restaurante. Lo más extraño ha sido cuando he llegado a sentirme mal físicamente y ahí he concluido el encuentro. Tan pronto lo he perdido de vista me he recuperado casi al momento. Obviamente no cuento con él.

Ha sido extraño,desde luego.

Tras eso me he ido al encuentro de Anonyma dando un paseo para asegurarme de que el aire me acababa de despejar. He aprovechado para hablar con mon père noir, que se ha sentido muy sorprendido por mi reacción para, a renglón seguido, empezar a buscar la segunda alternativa.

Francamente, me preocupa que hoy no haya atado el elemento básico de mis planes. Bien, ya veremos.

Enseguida he aparatado toda esto de mi mente para encontrar a mi dama, Anonyma.

Gros bisous,
J.