Anonyma me ha llamado y he descubierto un nuevo universo de sinónimos. “Quiero verte” significa eso, ver a otra persona, pero también “follarte hasta dejarte los ojos en blanco”. Escuchar eso de sus propios labios es más que escuchar. Es sentir un escalofrío en la base de la columna vertebral que, en lugar de subir, se lanza hacia delante y te lo endurece todo.

Me encanta las ganas de esta mujer maravillosa. Así que nos veremos hoy, esta tarde, a las cinco. He notado tales ganas en su voz que me he estremecido y sorprendido a la vez. No se ha molestado en disimular, se ha limitado a soltarlo todo, lo que me parece estupendo y delicioso. Parece ser que, por fín, las mujeres que conozco no tienen empacho en decir lo que quieren y cuando.

Gracias sean dadas a Áine, a Afrodita y a Freya.

Gros bisous,
J.