Hoy voy a tener una cita con una dama a la que conocí recientemente. No es liberal, como ella misma se confiesa, sino “sexual”. Bien, cada uno se pone la etiqueta que más le gusta o con la que más a gusto se siente, así que no me parece mal.

Estoy ligeramente sorprendido porque no consigo recordar nada de ella. Tengo en mi agenda la fecha de nuestro, hasta la fecha, primer encuentro. Ojeo los pocos emails intercambiados y ahí están sus letras y sus vivencias. A la memoria me viene el momento en el que entré en la cafetería donde nos encontramos. Pero todo lo referente a ella es un completo vacío. No hay nada. No recuerdo nada.

Bueno, supongo que hoy se ocupará de llenar ese hueco… y yo de llenar otros.

Gros bisous,
P.