Maman sigue sin soltar prenda de lo que quiera que está planeando para sorprenderme mañana. Me impresiona tanto tesón y, a la vez, me irrita tanto secretismo. Lo que hoy me ha dejado ir es que es algo que no he hecho todavía (pues mira, hoy me he desvirgado en otro campo -de mi vida clarita- que todavía no había explorado) y que seguro, seguro, seguro me va a encantar, porque es algo que yo no he hecho aún y que, a priori, no entra en mis prioridades.

Bueno, ya veremos.

Mientras, la Dama de Agua me sigue sorprendiendo y fascinando, sobre todo cuando veo que la he pervertido un poco. En realidad, sólo le ayudo a descubrir que puede ser tan libre como ella misma desee ser. Tiene potencial, sólo ha de dejarlo brotar.

Aunque, lo confieso, la idea de pervertirla me hace sonreír…

Gros bisous,
J.