Te confieso algo. Con la calentura y la falta de pelo ahí abajo tengo muchas ganas de follarte. Tengo ganas de estar desnudo en la cama contigo, de recorrer todo tu cuerpo con los ojos, la boca y las manos, de chuparte entera de los pies a la cabeza, de que me comas a bocados de lascivia, de penetrarte lentamente, de irte llenando centímetro a centímetro y luego follarte poco a poco, sin prisas, hasta ganar ritmo y pegarte una follada salvaje que te deje sin fuerzas.

Me matan las ganas de reaprender cómo besas, cómo acaricias y como abrazas, de recorrerte desnuda, de estremecerme al sentir tus besos y tu sexo. Quiero follarte el coño, el culo, las tetas, la boca, a tí entera. Quiero clavártela una y otra vez en todos tus húmedos agujeritos, ver y oír como te corres, como te quedas relajada y, al poco, empiezas a jugar conmigo otra vez.

Si, quiero follarte, lo necesito, me muero de ganas hoy más que nunca y menos que mañana y que pasado. Maldita sea, que ganas de joderte toda entera que tengo y que no me da la gana de callar. Sí, me haces ir más caliente que los altos hornos de Bilbao.

¡Y me encanta!

Soy un degenerado, pero tengo palabra.

Te dejo con la intriga, ¡jajaja!

Gros bisous,
J.