Me cuentan el decline de una persona a la que tuve cariño y me siento perplejo y desconcertado. No es tanto que ella esté sacando a la luz rasgos de su verdadero carácter que me resultan profundamente desagradables pero, en cierto modo, me son indiferentes (es su problema, no el mío), aunque que esté intentado joder a una dama a la que adoro sí que me molesta.

En fin, todos ocultamos un lado menos encantador dentro de nosotros, que, más tarde o más temprano, siempre sale.

En unas horas, por cierto, tendré un encuentro que me tiene muy intrigado, tanto por que no esperaba que hoy domingo pudiera ser posible y como un tema a tratar que está pendiente desde ayer.

Gros bisous,
P.