Hoy he tenido un fantástico encuentro con Lady FM, la dama que conocí no hace mucho. Ha empezado terriblemente mal. Ella ha confundido la hora de encuentro y ha llegado antes. Yo, para no dejarla sola, he tenido que acelerarlo todo para evitar que tuviera que esperarme, lo que me ha hecho llegar acelerado de pulsaciones (como si lo necesitara, en vista de la dama).

Hemos estado tomando un café y después nos hemos ido al lugar del encuentro, y a partir de ahí todo ha empezado a mejorar, sobre todo cuando he empezado a controlar mi pulso, aunque, en su compañía, es fácil relajarse y estar tranquilo.

Me encanta estar con ella porque puedo dar rienda suelta a todo lo que soy y deseo, ya sea charlar, reir, follar, terminar con la cara empapada por sus jugos o lo que sea. Lástima que hoy sólo hemos tenido dos horas… bueno, más ganas acumuladas para la próxima vez.

Mientras, malas noticias parisinas. Tras anularse la fiesta de mañana, también se va al garete el viaje relámpago de Maman. C’est la vie…

 

Gros bisous,

P.