Hoy me he llevado una sorpresa. Me he encontrado con KC, la que fuera, en mi juventud, la que mis amigos bautizaran como “tu novia legendaria”. Y tan legendaria… casi nos casamos.

Está más guapa que nunca, a sus 44 veranos (cumple en agosto). Es una de esas mujeres por las que no pasa el tiempo, porque se lo folla y no se atreve a envejecerla. Me ha querido sorprender contándome que se ha vuelto “algo locuela” porque ha descubierto los placeres del sexo anal y a seguir saliendo de farra por las noches. Angelito mío… Yo me he limitado a sonreír y decirle “bueno, yo también me he vuelto un poco locuelo”. Ya le contaré…

Mientras tanto, la fiesta sorpresa que unos franceses locuelos iban a organizar en Barcelona se ha anulado por problemas de salud de uno de los maestros de ceremonias. En palabras de Maman: “A la merde, paso de todo”.

Ya se verá.

Gros bisous,
P.