Ayer mismo, domingo 29, surgió en mi cabeza la idea para una tercera fiest. Se lo consulté primero a Maman y luego a mon père noir, con el que acabé riendo al sugerir él: “sospecho que tú será el planificador y yo el pagador”. Efectivamente. Bueno, algo haré al respecto.

La idea básica la tengo ya perfilada: será más pequeña que las dos anteriores (veinte personas como mucho); sin complicaciones (nada de disfraces como en la última, nada de multisalas como en las dos anteriores); nada de que los invitados incorporen a terceros (fuente de la mayoría de las situaciones comprometidas en ambas ocasiones), por lo que la lista será cerrada, más unos posibles substitutos por su alguien no puede asistir.

Ahora mismo tengo la duda de dónde celebrarla. Bueno, sobre la ciudad, no el lugar. Dudo entre París y Barcelona, por lo que acabo, mientras escribo esto, de tomar una solución salomónica. Una en París y otra en Barcelona.

Soy un genio.

¿Para qué que elegir una u otra? ¡Las dos!

Seguiremos informando.

Gros bisous,
P.