Una de las ventajas de escribir un diario es que las páginas quedan, dejando memoria de lo que pasó y de lo que se escribió o se dijo. Allí quedan. Es un alivio muchas veces, ya sea porque traen dulces recuerdos o porque confirman el testimonio de la memoria, como es el caso.

Maman confirma que seremos unos 60 en la fiesta. Diferimos sobre si eso es un evento “pequeño” o grande”. Da igual, es lo que hay. Una fiesta con ella y mis seres queridos.

Me gusta rodearme de gente que piensa como yo, cuyas divagaciones siguen una línea cercana a la mía, no porque me dan la razón, sino porque tenemos una base común, unos principios y una seguridad. Con ellos, todo es posible, porque no pueden haber malos entendidos.

Me llevaría escondida en mi bolsillo a la Dama de los Pies Fríos, para disfrazarla de Princesa Leia en la corte de Jabba the Hutt. No es un disfraz de los años 20, pero al verla tan esplendorosa, dudo que nadie pusiera pega alguna.

Gros bisous,
P.