Esta es la semana de la orgía parisina. Entre sustos y pequeños contratiempos los preparativos siguen su curso y yo continúo sin saber más que lo justo, en parte por un instinto perverso de mi pere noir, que ha confesado abiertamente que le gusta tener a la gente ignorante de sus sorpresas.

Pues siento fastidiar, pero, aunque no tengo ni idea de lo que se avecina, tampoco me quita el sueño. Ya me enteraré. Mientras, formulo mis hipótesis. La que se muere de curiosidad, y no lo disimula, es Kerry. Pronto lo descubriremos.

Por el momento,lo poco que se, además de lo ya dicho en su día (será una fiesta liberal, iremos disfrazados, el tema serán los años 20), es que será un evento “medio” (solamente unas cincuenta personas).

Pongo medio entre comillas porque para mí lo es. Teniendo en cuenta que la orgía anterior los invitados sumaban más de cien (aunque al final sólo acudimos unos setenta), para mí es más menor que aquella.

Ya veremos.

Gros bisous,
P.