Ayer, tras pasar una tarde fantástica en magnifica compañía, tuve el premio añadido de tener una noche loca con Kerry.

Está preparando algo para hoy y quiso darme una especie de “premio” adelantado. Digo premio por no decir “sedante” los nervios, pues desconozco a estas horas de qué se trata el misterioso evento de hoy.

El comienzo fue de lo más original, porque me llevó a “cenar” a un Burger King. El contraste con el mediodía no pudo ser más grande y le dije “niña, un día de estos te enseñaré lo que es comer bien“, lo que dio pie a unas cuantas chanzas eróticas que fueron subiendo de tono y acabó con los primeros mimos y unas cuantas miradas furtivas de las otras mesas.

Terminada la cena nos fuimos a nuestro “refugio” (el estudio de un amigo suyo que se lo presta muy amablemente), pero con el horario desmontado por un retraso inesperado que trastocó los planes de Kerry, tuvimos que adaptarnos a lo que iba pasando. Aún así, me sorprendió.

Invitó a una pareja para que pasara la noche con nosotros, ero la mitad masculina no pudo y sólo vino, con bastante retraso, la parte femenina. Aún así, tuvimos una velada muy interesante los tres, que me reportó la agradable sorpresa de ver a Kerry interactuar con otra chica. Cuando al final nos dormimos, a eso de las cuatro…

…YO TODAVÍA SEGUÍA SIN SABER QUE DIANTRES ESTÁ PREPARANDO KERRY PARA HOY!!!!

Y así sigo, eso sí,con una gran sonrisa provocada por la pasión y la lujuria compartida.

Gros bisous,
P.