Hoy me temía que iba a ser mal día, pero el desastre ha superado todas mis expectativas. He tenido que anular dos citas, una de ellas con Kerry, y todo por un problema ajeno a mí y a un capullo integral. Pero en fin, supongo que podría ser peor y aún quedan por delante unas 10 horas de día, así que mejor no bajo la guardia, que todavía puede pasar algo peor.

Paciencia, mañana será otro día.

Para no ser martes y trece me está saliendo una jornada asquerosa, por cierto.

Gros bisous,
P.