Hoy es el día de mi encuentro con “Pixie” y la curiosidad y la novedad se entremezclan con el deseo y la lujuria de una manera muy interesante. Ella me ha enviado un mensaje para decirme que se ha levantado ya cachonda, como ha podido comprobar su pareja y que, pese al repaso que le ha dado al pobre (lo ha pillado desprevenido), las ganas no sólo no se le van, sino que siguen incrementándose.

El deseo de ambos es igual y las ganas, tanto en su caso como en el mío, crecen de manera constante. Las horas van pasando y se acerca el momento en el que podré poner en práctica esta metamorfosis que estoy experimentando y pegarle la follada de su vida.

Tengo ganas de que llegue la hora, por probar, por probarla, por probarme, por saciar este hambre que crece y que llevo días alimentando, que noto correr por mis venas y que, cuando haya quedado apaciguado, volverá a resurgir con más fuerza. Pero esta tarde lo voy a volcar entero en ella.

Gros bisous,
P.