No soy mejor ni peor que nadie por ser quien soy. Si soy algo es por ser cómo soy. No conozco a nadie que haya estado tan cerca del abismo y que se haya recupeorando ni con la fortuna ni con la velocidad que yo lo hice (no olvido a todos los que me sacaron del pozo en la que me arrojó mi locura).

Sólo me considero mejor que aquella gente que es incapaz de salir de sus tabúes, etiquetas y apriorismos. Su estrechez de mente les hace inferiores a mì y a cualquier otra persona con dos dedos de frente.

Hoy he pagado los excesos de ayer pero me siento como un rosa gracias a que esta tarde he reposado soberamente,.. He dormido a ratos perdidos por la mañana, unas tres horas, otras dos por la tarde y una media hora al atardecer. Hace veinte años no bhubiera necesitado más que las tres primeras. Ah, juventud, divino… inconsciente… lo que tienes que aprender de mi madurez 😉

Gros bisous,
P.