Hoy he tenido uno de esos momentos en los que me he maravillado por mi naturaleza multipolivalente.

Un individuo se ha interesado por las posibilidades de realizar intercambios y tríos con los dos o encuentros por separado con la señorita Panda.

La parte de intercambio no me pareció muy razonable cuando, de entrada, el elemento me comentó que no tiene pareja estable. Por eso empecé a temerme lo peor, no porque fuera soltero, sino porque no parecìa tener las neuronas bien sintonizadas.

A medida de que el elemento iba explicándose (bueno, la verdad, más bien al contrario) y mis dudas incrementándose (he llegado a desear que me viniera un súbito ataque de fiebre para poder alucinar adecuadamente), he tardado lo mìo en decirle “mira, no, no nos interesa eso”.

Y entonces el elemento ha redondeado su actuación preguntando: “bueno, vale, cuánto me cobraríais?”.

En ese momento he pensado “el cerebro de este capullo está siendo muy infrautilizado”.

En resumen, otro tonto más.

Gros bisous,
P.