Esta noche voy a realizar una pequeña locura que me encanta y que me tiene en estado de efervescencia. Casi hacia la medianoche estaré en los brazos de una dama, de una manera insólita para mí, que posiblemente se cargue el mito del “señor panda”, pero que, en fin, me muero de ganas de hacerlo.

De vez el cuando los dandies bajamos de los palacios también…

Gros bisous,
P.