B. me ha escrito un largo email explicándome que se ha pillado los dedos con sus asuntos. Yo le he dado mi consejo de amigo pero, lógicamente, me he negado a mezclarme en sus líos. La distancia geográfica es la mejor y más obvia excusa, pero, la verdad, no me apetece nada meterme a solucionar sus errores porque, si desde el primer día me hubiera hecho caso, esto no le estaría pasando.

Además, Maman está en camino. Aprovechará sus últimos días estivales en Barcelona.

Pues muuuuuuuuy bienvenida sea. A ver si consigo traerme al resto de galos…

Gros bisous,

P-