Están al llegar. Tantas ganas tengo de verla que no hay palabras ni sonidos para expresarlas.

He gozado de una tarde deliciosa con una dama maravillosa, con la que he aprendido mucho sobre mí, reforzando más esta idea de ‘ser yo’ que tengo.

No voy a dejar de ser yo nunca. no quiero. No puedo. No es posible. No es una opción. Soy así. No puedo cambiar por complacer a nadie. No sería yo.

El trío MHM se me antoja imposible. he jugado con algunas opciones, pero, al final, me encuentro siempre con la misma valla: moralmente no me sentiría bien.

Tengo ganas de ver a Severine. Tenemos mucho de qué discutir, y no quiero escribirlo, quiero hablarlo. Una idea se está gestando en mi cabeza, un cambio, una regla nueva.

Esto se acabará algún día, pero no será hoy. Aún no.

Gros bisous,
P.