Bueno, parece que mi sobrina y yo vamos acercando posiciones. Ella sigue pensando a su manera, pero me acepta tal y como soy, y yo renuncio a pervertirla (iluminarla en mi opinión).

Los libros de Valérie Tasso digamos que no le han hecho ni pizca de gracia (no ha pasado del comienzo del “Diario de una ninfómana”) y el quid de la questión está en mi punto de vista respecto al poliamor y la infidelidad. Ahí es donde no hay reconciliación posible. Lo respeta, pero no lo encuentra aceptable y, ni mucho menos, lógico.

Al final acabaré por olvidarme del tema…

Gros bisous,
P.