Mi pandasobrina está empezando a decepcionarme. No es que sus gustos genericos sean absolutamente diferentes de los míos, es que su opinión sobre el sexo me está empezando a resultar enervante.

Ha salido al lado mojigato de la familia, para entendernos. Y en una chica de su edad, esas ideas me resultan completamente odiosas.

Por otra parte, mañana tengo un encuentro libereal que ni ella va a ser capaz de jorobar. Y promete mucho.

Mañana te cuento, querido diario.

Gros bisous,

P.