24/09/2016

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Lady E. (antes conocida como Lady J.) y yo iniciamos ayer una relación que ya se venía dibujando desde hace algunas semanas, a partir de aquellos fines de semana que pasamos juntos los tres (su marido, ella y yo). Es curioso, pero no encuentro las palabras exactas para definir esta relación.

Podría decirse que nos hemos convertido en una especie de triángulo liberal, siendo yo el tercer vértice de ello, aunque yo más bien me considero una especie de convidado de honor con el privilegio exclusivo de asomarme en su relación. Debido al respeto e inmenso cariño que le tengo encuentro dificultades para explicarlo.

No es simplemente una relación en el que prime el sexo; tampoco es una de amor. Existe cariño mútuo, quizás de una naturaleza diferente al “convencional” o “normal”. Por eso, más que un triángulo poliamoroso lo considero uno “polifacético”.

Ayer, por cierto, tuve una entrevista muy breve con una aspirante a “compañera de juegos”. Venía recomendada por Lady E., que tuvo que persuadirme para que acudiera a la cita porque un elemento en el transfondo de esta señorita no me resultaba agradable (conocía un lugar y a unas gentes que yo recuerdo con escaso afecto).

Esta duda fue rápidamente solventada cuando hablamos sobre ello, y de inmediato se estableció una conversación muy franca y divertida, aunque lamentablemente breve, en el que esta bella dama se ha convertido en la gran favorita para convertirse en esta “compañera de juegos”. Ya se verá, tenemos que hablar más y conocernos mejor, porque la charla de ayer nos pareció a los dos demasiado breve.

Gros bisous,
P.

23/09/2016

Hoy mi día ha empezado con un polvazo a las ocho de la mañana por urgencias uterinas de lady Choni, que ha madrugado para tener tiempo de sobras para follar antes de ir al trabajo. Dada la cercanía geográfica que compartimos, la maniobra le salía bien.

Como cada vez tengo menos problemas morales para aprovechar toda oportunidad que se me presente, cuando ella me ha dicho “vengo antes para poder follarte” no me lo he pensado dos veces y, tras comprobar que era posible y realizable, nos hemos puesto a ello. Ha sido sorprendente, conociéndola como la conozco, porque no ha sido un tour de force, sino simplemente una deliciosa y reposada competición por ver quién daba más placer a quien.

Ha sido una magnífica manera de comenzar la mañana, una comprobación de que la señorita es capaz de comportarse de maneras diferentes y que no siempre es una batidora sexual que destroza todo lo que tiene a mano.

Por supuesto, ha tenido que lanzar su cuña publicitaria y elogiar sus bondades, dando a entender que si asiento la cabeza en sus reales, ese será mi premio. Por supuesto, le he respondido que puedo hacer eso con ella y ser libre, o con otra/s y también ser libre.

Se ha empeñado en cazarme y no me pienso dejar, sintiéndolo mucho. El precio a pagar por lo que me ofrece es demasiado grande. Tengo otras prioridades ahora mismo.

Gros bisous,
P.

21/09/2016

Este fin de semana me voy a dedicar a reflexionar sobre unas cuantas cuestiones. Una pequeña decepción me ha provocado un atisbo de crisis y estoy cansado de que siempre me entren dudas procedentes de la misma dirección. Por eso pensaré en qué hago con esa fuente de dilemas que hace tiempo que me aporta más fríos que calores.

Por otra parte, estoy sacando de mi vida gente a patadas. Literalmente. Tanto por el método de expulsión como por la expresión figurada. Por eso me pregunto si ha llegado el momento de detener esta purga y simplemente comenzar de nuevo, porque, dada la sangría de gente que se va fuera y los que se quedan, incluidos los que van a estar en espíritu pero no en carne, me pregunto, repito, si no valdría tirar abajo esta podrida estructura y recomenzar de nuevo.

El problema es que, ahora, estoy a gusto siendo como soy, y que el edificio, una vez limpiado de indeseables y con los cajones reorganizados, va a quedar como nuevo. Tirarlo todo abajo me parece una cobardía, más propia de cierto elemento acostumbrado a huir cada vez que tiene un problema y montarse una nueva vida que de mí.

Por eso haré limpieza, dejaré un tiempo para que los venenos anti-plagas hagan su efecto y seguiré adelante.

Tabula rasa. El contador se pone a cero.

Esta tarde me iré a mi propio Sinaí a pensarme un decálogo.

Gros bisous,
P.

19/09/2016

He pasado la tarde compartiendo sábanas y sudores con una dama que ha figurado recientemente en estas páginas, pero que va camino de abandonarlas por los motivos que ya expuse en su día.

Pese a ser una espléndida amazona en la cama, un fantástico animal sexual que lo devora todo y que me lleva hasta el paroxismo, su encanto comienza y finaliza en las proezas sexuales que es capaz de hacer. Sí, han sido casi cuatro horas de intenso frenesí… y ya está.

La conversación previa y la que hemos sostenido al final, hasta que nos hemos despedido hasta otra ocasión, han sido puras banalidades. Nuestros temas de conversación son escasos si no están circunscritos al sexo y, dentro de este tema, la crudeza y simplicidad con la que se expresa me resultan a menudo exasperante.

Los tríos, sin ir más lejos, le parecen “guarradas” (mantener relaciones con dos o tres hombres en el mismo dia, como presume de haber hecho, es otra cosa distinta; de uno en uno pase, de dos en dos es vicio). El sexo anal no es sexo, “porque no me metes la polla por el coño”, en sus propias palabras. Y así todo. No me atrevo a adentrarme más en su cosmovisión del sexo porque temo salir escaldado.

Es obvio que todo este affaire tiene los minutos contados, pese a la diversión que implican nuestros frenéticos encuentros.

Gros bisous,
P.

18/09/2016

Tras estos dos días y medio de festejos en tan buena compañía, me quedo con un simple dato. En dos días y medio he hecho más “gamberradas” que en todo lo que va de año.

Ahí queda eso. Y hasta ahí puedo escribir, porque, como dije en su día, me comprometí a aceptar unas normas de discrección que no me permiten revelar más que el simple hech ode admitir que han sido dos días de exagerado e histriónico hedonismo que he disfrutado hasta la última gota.

Y a la vuelta a casa… la puñetera realidad de ver como dos mujeres que me interesaban salen de mi vida, una de una patada en el culo y la otra se queda al otro lado de la puerta, por la parte de fuera, eso sí, sin patada en el culo.

C’est la vie… Ya se lo encontrarán.

Ahora, a reponerme de tanto exceso bien merecido.

Gros bisous,
P.

17/09/2016

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Ayer me trasladé en compañía de tres personas para tomar parte de un curioso evento liberal en Varsovia. Como tuve que prometer no explicar nada al respecto me limitaré a decir que es la fiesta liberal más grande que he visto en toda mi vida.

Dicho esto me parece que me queda poco por añadir o que pueda explicar.

Diré que no fue nada extraordinario o inverosímil, sino una fiesta liberal quizás con algo más de standing o más elitista que algunas otras. Simplemente asistí a un fiesta en el que sus organizadores buscan la mayor discreción posible.

Eso sí, me lo pasé de maravilla y la jornada de hoy tiene todo el aspecto de que va a superar el nivel de magnificiencia de ayer.

La conclusión que me queda de lo experimentado ayer es que tengo todavía mucho que vivir y que me alegro de tener a varias personas a mi lado que me van a enseñar mucho sobre este camino que me abre ahora una nueva vereda por la que seguir.

Gros bisous,
P.

16/09/2016

Lady Choni empieza a desvelar unos preocupantes principios de moralina absurda e hipócrita que no me hubiera sorprendiendo encontrar en alguien de la España de los 60, pero no hoy en día.

Podría entender lo que me dice si no supiera manifiestamente que hace todo lo contrario a lo que argumenta. Diría que, más que tratarse de moralina, es una cuestión aritmética. Ahora practica sexo libre de manera esporádica, irregular, cuando las hormonas se lo piden. Plantearse eso como una forma de vivir, simplemente le da pánico, ni se para a considerar que puede regularlo de igual modo que sus “urgencias sexuales”.

Por eso digo que no está a mi altura, porque no se para a pensar. Todo en ella es inmediato, sin reflexiones. Aquí y ahora, como un bebé. En fin, paciencia, a ver si eclosiona por sus propios medios, sin que yo tenga que intervenir demasiado.

Continuo teniendo esa repugnancia wilderiana a influir a otras personas para que salgan de sus cascarón, la verdad sea dicha.

Gros bisous,
p.

14/09/2016

Hoy ha sido un día desquiciante a diversos niveles, con estupendos momentos y con algunos menos agradables. Al menos he podido solucionar dos problemas que me estaban añadiendo canas a cada minuto que pasaba.

He tomado una decisión. Usando como excusa a mi maestro Obi-M, voy a darle una oportunidad a Lady Choni (la dama que figura como protagonista de momentos algo surrealistas en la entrada del pasado 5 de septiembre: http://wp.me/s2Wekf-05092016), a ver como sale. No la considero compañera de juegos, sino una especie de versión liberal de Pigmalión.

Para que se convierta en una compañera de juegos digna de mí todavía le falta evolucionar y aprender mucho todavía.

Ya veremos.

Gros bisous,
P.

13/09/2016

La dama de ayer, a la que llamaré Anna, sigue enviándome algunas pequeñas muestras contradictorias de “quiero, pero no se”. Lo que no deja de sorprenderme, porque pensaba que no le acababa de agradar lo que le conté. No entiendo. Y hoy no es el día para que yo me ponga a pensar demasiado, porque el stress me ha vuelto por motivos ajenos a mi voluntad, en todos los campos y de todas las maneras posibles.

Un martes y trece sensacional, en resumen.

Luego, si puedo, escribo algo más.

Gros bisous,
P.

12/09/2016

He tenido, accidentalmente, una entrevista, accidentada, con la primera candidata (involuntaria) a ser mi compañera de juegos.

Aspectos positivos: es simpática, tiene un cuerpo interesante con dos buenas razones (esa debilidad mía tan maravillosa), aunque ella se ve un poco culona (un poco, sólo un poco).

Aspectos negativos: más que para mi compañera de juegos sirve para ser mi hermana pequeña; además, intuyo que no es NADA liberal, más bien todo lo contrario.

¿Qué hago, entonces, entrevistándome con una chica no liberal para una experiencia liberal?

¿Recuerdas, mi estimado lecteur, mon semblable, mon frère, el comienzo de esta entrada?

He tenido, accidentalmente, una entrevista. Bien, la entrevista ha sido accidental porque no la tenía prevista, pero al ver de cerca a la chica y a sus dos razones y darme cuenta que no usaba sujetador y aquello se mantenía en su sitio con toda su gloria, me las he ingeniado para aprovechar el momento.

Y la entrevista ha sido accidentada por motivos MUY ajenos a mi voluntad. El destino, que tiene un sentido del humor realmente maravilloso.

No creo que haya avanzado un ápice en mi búsqueda, aunque por otra parte es posible que esto sea el comienzo de algo diferente. O que no sea nada.

Ya se verá.

Gros bisous
P.