22/08/2017

Hoy me he topado con una vieja ex-(follo)amiga. Ha sido un momento curioso, ella intentando llamar mi atención y yo fingiendo no verla. Al final, cuando no he podido ignorarla por más tiempo, me he limitado a mirarla a los ojos y, cortando lo que fuera que quisiera comunicarme, le he dicho “No”. Creo que ha sido uno de esos extraños momentos de mi vida, únicos per se, en los que he sido capaz de condensar todo lo que podía haber llenado varios libros en un sencillo vocablo de dos letras.

Es curioso como, desde esta peculiar situación en la que me hallo, medio encumbrado en mi ascenso hacia Asgard, al volver la vista atrás, me sorprende haber sido tan condescendiente (una manera educada de esconder mi negligencia a la hora de escoger mis amistades) con algunas personas. En fin, de los errores se aprende.

Maman y yo hemos tenido un idea genial para la fiesta de Barcelona. Yo solo tengo una duda sobre si podremos hacerlo como hemos planeado, porque, de aquí al viernes, me parece algo justo de tiempo para poder montarlo todo. Además, yo tengo un compromiso con mi ahijada gatuna que es inviolable, así que tendremos que improvisar porque hay tareas que yo no delego en nadie. Así que estoy cruzando los dedos.

La verdad, me huelo alguna jugarreta en el último destino.

Gros bisous,
J.

21/08/2017

Esta mañana, cuando mis ocupaciones me han dejado, he estado tomando algo con mi “Belle Morphyse“. Nos apetecía charlar, porque, durante la cena, quedaron varios temas pendientes. Me encanta hablar con ella, aunque tengo que luchar para mantener mi entusiasmo bajo control, pues de lo contrario mi lengua se acelera y parezco una ametralladora verbal.

Y no es plan.

Hoy me he sentido, y se lo he dicho, como un ratón siendo cortejado por una gata maliciosa, lo que ha provocado que primero se haya reído y luego haya maullado burlona. Ha sido un gesto muy divertido por su parte y me ha encantado. Obviamente, el maullido me ha llevado a preguntarle si está jugand oconmigo, lo que ha provocado que me haya mirado muy seria y replicado que los juegos los deja para la cama, y eso me ha hecho sonreir nuevamente.

Recuperado el torno humorista y dejando la seriedad para más tarde, hemos seguido hablando de diversos temas generales antes de volver al sexual. Y ahí está la clave de todo, porque esta mujer hasta hablando de Deuteronomio tiene más erotismo y más sensualidad que todo el Molin Rouge bailando el “Can Can Infernal”.

-Pero si soy de lo más normal!!! -ha protestado.

“Como mi Dama de los Pies Fríos, que te deja tonto con una sonrisa y te fríe las neuronas con una caída de párpados”, me he dicho guasón para mis dentros mientras me cuidaba muy mucho de pensarlo demasiado fuerte.

¿Cómo decirle que, precisamente por eso, me encanta? ¿Cómo decirle que no le hace falta ir de diosa del sexo ni hacer cucamonerías delante de un espejo con sonrisa a lo Nosferatu para dejarme maravillado? (1) Las mujeres que mejor roban el corazón son aquellas que no necesitan más arte que su naturalidad. Y lo mismo va por los hombres, creo recordar.

Cuando soy irónico me leo sardónico y viceversa. En fin…

Pues nada, que lo he pasado en grande con ella, antes de salir corriendo otra vez a cumplir con mi deber con el mayor de los gustos y placeres.

Llevar en el bolsillo (como aquel que dice) una cita con la dama también ha ayudado a sentir ese deseo de correr raudo y veloz a hacer lo que me tocaba, claro.

Gros bisous,
J.

(1) Hala, a la mierda mi promesa de ser bueno… Que poco ha durado.

20/08/2017

Anoche tuve una maravillosa velada a dos tiempos con mi “Belle Morphyse” que me tiene aún sonriendo.

Primero nos fuimos a cenar, y la conversación fluyó magníficamente, con un grado de coordialidad y de confianza mútua maravilloso. Con pocas mujeres me he sentido tan a gusto tan rápidamente. Y lo curioso es que no me sorprende demasiado. Tras los tres encuentros, en las dos semanas que nos conocemos, casi esperaba esa soltura mútua.

Hablamos de todo, evitando temas recientes salvo un par de referencias inevitables y luego, una vez cenados, nos fuimos a pasear por las Ramblas, desde el puerto hasta la plaza Catalunya. Cerca de la plaza le conté que yo tenía un compromiso inexcusable que me tomaría unos minutos. No paró hasta sacarme que era y, entonces, se destornilló de risa. “Vaya, eres un hombre de palabra”, me dijo entre risas. Así que, mientras yo cumplía con mi deber, ella me esperó en el chino de la esquina tomándose una cerveza.

Reunidos otra vez, me sorprendió con un beso en los labios cuando estábamos todavía en la terraza del bar. “La cerveza”, comentó sonriendo. La verdad, dada su discreción habitual, me sorprendió ese gesto. Y más todavía cuando me propuso terminar la velada en su casa. Los planes eran otros (terminarla en otra parte, quiero decir).

Pero no importa la compañía, sino el lugar.

Y todo empezó, como dice Sabina, con un desfile de ropa interior que me dejó fascinado. Nunca hubo un regalo más bello que estuviera más ricamente envuelto. A partir de entonces, el éxtasis, adentrarse en un nuevo universo de placer que no puede ser descrito de manera alguna, salvo con pobres metáforas.

La pega fue tener que volver a casa y dejarla. El deber es el deber…

Tendremos más despertares juntos.

Gros bisous,
J.

18/08/2017

Y la vida sigue. Ante el horror, la vida.

Estoy encantado de haber conocido a la “Belle Morphyse“. El miércoles la charla que tuvimos fue fantástica y anoche me tuvo despierto hasta la una hablando de todo. Es sensual, es inteligente, es sensible, es lasciva, es directa, es pectacular (perdón por el chiste malo, no soy yo, es el café). En fin, una maravilla.

Me aplico el consejo de mi Dama de los Pies Fríos e intento no entusiasmarme demasiado para evitar decepciones, pero me cuesta un poco. Mi sexto sentido me dice que esta vez no hace falta ser prudente.

He reducido mi agenda a dos nombres. El resto se va fuera, ni lista de espera ni secundarios, nada, fuera. No quiero a esa gente más a mi lado. Ayer una lo hizo de la manera más estúpida posible. En fin, no esperaba mucho de ella, y así ha terminado todo.

GRos biosus,
J.

16/04/2017 (3)

He recibido un largo mensaje de Anonyma en el que me pide que le prepare un par de divertimentos para cuando vuelva de vacaciones. Me he sonreído ante la idea, divertido ante una de las sugerencias y sonreído ante el poder que la dama me supone para organizar eventos y persuadir a algunas personas. Una vez más, me atribuyen un poder que no tengo. Esa aureola que tan absurdamente he ayudado a crear con mi excesos verbales…

A todo esto, la supermegafiesta que iba a organizar se va a convertir en una miniparty a dos tiempos: una que tendrá lugar aquí, en Barceona, y otra en París. Mi arrogancia al anunciarla me ha pasado factura. En fin…

Por ahora la miniparty de aquí tiene fecha para finales de agosto, y será una versión reducida de mi idea original. En total, sólo participaran una docena de personas, cifra bastante lejana de mi alocado deseo inicial. Los entremeses se verán reducidos a uno y, al menos, el lugar sigue siendo el previsto. Algo es algo.

La segunda parte parisina se está “formalizando” y ahí yo sólo tengo parte en la cuestión “creativa” y “artística”. Todo lo demás, corre cuenta de Maman y compañía.

Dentro de la decepción que me supone este fracaso, tengo una nota positiva. Mi anglocabrona favorita, Mrs RM (to me you’re going to be my “anglocabrona” for ever and ever, my dear, I’m sorry) se va a traer una amiga, Mrs RV, que, según la brit, “tiene unas tetazas más grandes que las de Maman y es más guarra que yo!”.

YIKES!

Y encima voy a tener esta semana una visita de JP y una amiga suya, así que tengo con quien consolarme. Y mi Dama de los Pies Fríos está perfectamente recuperada del sustillo del fin de semana. No se cómo, pero mi sublime dama logra sacar la parte más vulnerable y tonta que llevo dentro con cierta facilidad.

Cómo añoro a mi perversora. Casi 48 horas sin poder hundirme en su embrujo y poder divagar con ella.

Gros biosus,
J.

16/04/2017 (2)

Hoy he tomado un café con la “dama superliberal” que me presentó Kerry. Y confieso que me gusta todavía más que el primer día. Es fantástica. La he bautizado inicialmente como “Lady SW”, aunque ella ha pedido “Dama de los Pies Sexis” (¡y a fe mía que los tiene!), pero ya tengo una dama en mi vida, y no puedo tener dos. Aún así, como ella no es una mujer como otra y como estoy seguro de que va a dejar imprenta en mí, me he estrujado las neuronas para encontrarle una identificación pareja con sus gracias: la “Belle Morphyse“.

Me gusta, como ya dije en su momento, la claridad con la que habla y piensa de todo, la facilidad con la que organiza su agenda y dispone de su tiempo libre, su libertad y su liberalidad y, sobre todo, me ha gustado como me ha robado un beso. Me gusta mucho, me gusta. Ha llegado para quedarse, y lo sabe.

Voy a tener que poner en práctica todo lo que llevo aprendido para estar a su altura. Es un desafío que me atrae mucho.

Gros bisous,
J.

16/04/2017

Un día lejos de mi diario, y se me acumulan los temas. A ver cómo sale todo lo que llevo dentro.

Ayer, día 16, Lady J me invitó por sorpresa a comer en su casa. Fue una tarde abúlica en sus comienzos, con el personal infantil de la casa jugando con su “tío Panda”, luego viendo todos un rato la tele y al final, saliendo de paseo. Y ahí se puso interesante la tarde. El papi y el jardín de infancia se perdieron de vista y ella y yo, que ibamos lentos debido a la digestión y la pereza casi dominical, nos fuimos quedando atrás hasta llegar a un desvío del camino. Ante nuestros ojos se abría un delicioso tunel natural, cubierto por todos sus lados por la vegetación a la que conducían unas escaleras de piedra. Mi cerebro calenturiento tardó nada y menos en concebir un plan lascivo y mis manos menos todavía en agarrar las suyas y conducirla allí.

Apenas la cogí de las manos ella pegó un tirón brutal hacia las escaleras que me hizo dejar la sombra en el camino, tal fue la velocidad con la que salimos disparados. Así que, una vez nos adentramos en la vegetación, dimos rienda suelta a la pasión allí mismo, en un banco que nos prestó las veces de refugio improvisado. Que la dama llevara condones en el bolsillo de sus pantalones demuestra que tenía más malas intenciones que yo.

Lo que sí me sorprende es que llegáramos antes a su casa que el feliz progenitor y su prole. Supongo que, por la regla del quid pro quo, él tendrá un premio a reclamar a su dama.

Gros bisous,
J.

14/08/0217 (2)

Desde hace días tengo la sensación de que toca cerrar una página, un capítulo o un tomo de mi vida. Y hoy he visto por dónde tengo que empezar a hacerlo. Debo sanear una parte de mi agenda y apartar o dejar en un segundo plano a gente que sólo me acarrea quebraderos de cabeza. Es triste, pero tengo que hacerlo.

Soy consciente de que no todo en la vida son risas, vino y rosas (si lo sabré yo…), pero tener gente que sólo me causa situaciones desagradables no es de recibo. Parece que, como últimamente no tengo demasiado buen ojo con mis elecciones, optaré por ser más selectivo, más discreto y menos impetuoso.

Siento que algo se acaba y no puedo imaginarme qué diantres es.

Gros bisous,
J.

14/08/2017

Me he pasado el fin de semana lo más alejado posible de internet, con un cierto grado de éxito salvo por un par de pequeños (enormes) detalles. Bueno, algo es algo. Este diario ha notado mi ausencia, como mínimo.

A veces hablo (escribo) demasiado. Digo demasiado, tal vez porque siento demasiado. Me han hecho ver que, si bien es bueno ser expresivo, serlo en exceso no lo es tanto, sobre todo porque otras personas pueden pensar que soy de una manera que, en realidad, no va conmigo.

En fin, de todo se aprende.

El viernes vi a una dama maravillosa a la que adoro ligar sin proponerselo. A pesar de las circunstancias, a pesar de un par de cosillas, la muy puñetera ligó delante de mis maravilladas narices.

Es una mujer increíble.

Gros bisous,
J.

11/08/2017

La cena de a tres de anoche fue una de esas deliciosas banalidades que tanto disfruto. Tres personas sentadas a la misma mesa hablando de todo y pasándolo bien. La única parte que no resultó demasiado placentera fue cuando saltó a la palestra la cuestión política. Yo, francamente, prefiero dejar ese tema para otros lugares. El futbol y la política sólo sirven para aumentar disgustos y perder amistades. El sexo y las cuestiones liberales brillaron por su ausencia, pues sólo aparecieron un breve momento, casi un chispazo, antes de pasar a otros menesteres.

La dama “superliberal” me cayó muy bien. Es muy humana, terrenal, sensata y divertida. Lo único que le falta para la perfección es tener los pies fríos y que le guste el sexo anal, dos cuestiones que, al punto, me resultan totalmente desconocidos. Me comentó, por cierto, que por recomendación de mi anglocabrona favorita, me lee, así que aprovecho para decirle

-¡Hola!

En fin, espero que no le asusten mis divagaciones. Si me tuvo delante, en mis carnes mortales, y no salió corriendo, sospecho que este diario poco privado no le supondrá problema alguno.

Gros bisous,
J.